| Entrevistamos a López Espí |
| Por Celestino J. López y Agustín Mansilla |
| miércoles, 27 de mayo de 2009 |
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Esta semana presentará, en el Salón del Cómic de Barcelona, un libro propio publicado por Panini: Rayser, Señor de la luz. Y hemos aprovechado la ocasión para que nos cuente algunas de sus experiencias con Marvel. MARVELMANÍA: ¿Cómo y dónde empezaste a trabajar de ilustrador? LÓPEZ ESPÍ: Fue en 1953 para la Editorial Símbolo de Barcelona en el almanaque Picolín y la empresa Taco Myrga, dedicada a calendarios. En ambos lugares fue tras haber sido presentado por amigos dibujantes. En el caso de Símbolo, fue Tunet Vila quien me ayudó. En el de Myrga, no lo recuerdo. MARVELMANÍA: ¿Tienes alguna formación académica? ¿Dónde la desarrollaste, y durante cuánto tiempo? LÓPEZ ESPÍ: Sí, un primer curso con la nota más alta, primero con sobresaliente. Fue en una sucursal de Lonja de Barcelona (Bellas artes), sita en la calle Consejo de Ciento en la barriada de Hostafrancs. Como dije, fue un primero y único curso de un año, el cual me valió por los cuatro años que correspondía haber cumplido. Fui muy trabajador, de manera que en un solo curso absorví los cuatro que comprendía la enseñanza completa. LÓPEZ ESPÍ: Fue en 1966 con la publicación Agente 0039. MARVELMANÍA: ¿Por qué os encargaban a Enrich y a ti realizar portadas para los cómics Marvel, en lugar de utilizar las portadas USA originales? LÓPEZ ESPÍ: Eso fue porque los medios para transferir el material publicado en USA no eran los que disponemos en la actualidad. Ignoro si en aquellos años el ordenador funcionaba en América, creo que no, pues Marvel enviaba por correo tradicional los fotolitos de color y negro impresos en papel. Dicho esto, hemos de tener presente que los textos en inglés aparecidos en el material impreso recibido en Vértice, había que borrarlo para escribir encima el texto en castellano. Aparte había que añadir el dibujo en los espacios vacios formados al no coincidir la traducción con los espacios ocupados por el texto en inglés. En otra ocasiones era al contrario, borrábamos, dependiendo de la traducción del título. Después de esto había que retocar los colores en los fotolitos, es decir, los clichés de cada color, y ese fue el problema mayor de todos debido a las fórmulas o técnicas de la época en el terreno gráfico. Todo apuntaba a una solución mucho más práctica, la repetición de la portada. De este modo, fue como se aprovechó para hacer nuestra versión del tipo de portada, en cuatricomía, completamente distinta al huecograbado (económico) por entonces utilizado por Marvel. MARVELMANÍA: ¿Recuerdas cuál fue la primera? LÓPEZ ESPÍ: Si no recuerdo mal y por los datos que tengo, fueron las portadas de Spiderman volúmen 1, Por parte de Enrich fue la nº 1 titulada: "Se presenta Spiderman" y por mi parte la nº 3, titulada: "Contra el Dr. Muerte". MARVELMANÍA: Muchas de las portadas están inspiradas en las originales americanas. ¿Era ésta una decisión tuya o te lo imponía/sugería la editorial? Todo ello fue una resolución acorde a los medios a que anteriormente me he referido y del criterio profesional. MARVELMANÍA: En algunos casos el color de las primeras portadas de algunas colecciones no coincidía con el del personaje. Me viene a la mente, por ejemplo, Red Sonja, que inicialmente aparecía rubia en las portadas, siendo pelirroja. ¿A qué era debido? ¿Tenías acceso a los materiales americanos? LÓPEZ ESPÍ: Volvemos al terreno del material recibido de Marvel. Sólo que en este caso, fue Vértice quien no me proveyó de las referencias de color que necesitaba para hacer el seguimiento de la obra americana. Con Red Sonja, cuyo cabello en el dibujo sin color aparecia dibujado en línea sin manchas negras como indicativo del color rubio, no tuve otra interpretación a tomar que la sugerente del dibujo. De haberse tratado de un guión me habría venido descrito su color, o bien que me hubieran dado un ejemplo del color publicado, la habría pintado pelirroja. Pero no siendo así, la teñí de rubia. Algo parecido me pasó con la armadura del Dr. Muerte. MARVELMANÍA: ¿Cómo y dónde trabajábais en aquella época? Podrías contarnos algunas de tus experiencias en Vértice, así como otros aspectos de la forma de trabajar de la editorial, ya que hoy es una parte muy importante de la historia del cómic en España, y aunque se considera una etapa mítica, es muy desconocida. Mi situación con Vértice fue ciertamente un ejemplo de lo que en aquel tiempo funcionaba en España como sistema de trabajo en el ramo de las artes gráficas. No había contrato por parte de las editoriales. Tampoco en las agencias pese a que estaban funcionando al cien por cien. Los dibujantes que estábamos comprometidos con la sociedad por estar casados, ser padres, etc. vivimos pendientes siempre de mejorar nuestros ingresos. Pues bien, ése fue mi drama profesional con Vértice, pues si bien tenían acaparado mi tiempo ilustrando sus publicaciones, no me aumentaban precios por no comprender que yo me estaba perjudicando por no poder atender a otras ofertas más provechosas. Lo ideal para ambos hubiera sido llegar a acuerdos en beneficio mutuo y de mejorar las colecciones de Marvel. Por el contrario, el editor llegó al descaro de regalar portadas mías a amigos sin decirme nada, así por el morro. Lo supe después de su fallecimiento. Tampoco Vértice fue una gran editorial como lo fueron en su tiempo Bruguera y Toray. Estas importantes editoriales disponían de talleres para imprimir sus colecciones y Vértice no. Aunque en aquellos momentos de transformación industrial, probablemente le fue más ventajoso a Vértice no haber invertido para la posesión de talleres impresores. El editor, el señor José Torra, fue avispado en su tiempo, y buena persona, todo hay que decirlo. Pero, así como la mayoría, poco respetuoso con los derechos de los dibujantes. Pues bien, a grandes rasgos, así era como funcionaba la editorial. Del personal al que yo tuve acceso, guardo buenos recuerdos por el trato amistoso que me dieron. Las turbulencias económicas de la época hacia los años 80, aunque en parte alegres, formaron un ambiente preocupante para muchas empresas y Vértice, al igual que Toray y Bruguera, no escapó a la desgracia. ¿Pudo Vértice haberse librado del contagio de la crisis? Probablemente, con una mentalidad nueva de empresa. De cierto que no le faltaba modernismo porque ya utilizaba el sistema de facturación por IBM. Pero no bastaba con eso. Su forma de negocio basada en préstamos bancarios sin procurarse una capitalización emprendedora fue lo que le llevó al fracaso, pues no pudo soportar la presión de los acreedores debido al recorte de los préstamos por el temor de los bancos tras el fallecimiento de Franco. LÓPEZ ESPÍ: No, no, por supuesto que no. En primer lugar que de haber participado no se habría notado diferencias de nada. Y en segundo lugar porque tuve trabajo de portadista suficiente para dormir pocas horas de noche. MARVELMANÍA: ¿Cómo fue el cambio de formato, del formato pequeño y cuadrado al más grande, más similar al original? Estilísticamente, me refiero, ya que se aprecian bastantes diferencias. LÓPEZ ESPÍ: El cambio, en lo que se refiere al tamaño del formato, lo impuso la editorial. A mi no me pedían la opinión salvo en el caso de los cromos de Cropán. Yo nunca hubiera hecho el cambio. De ahí que se apreciaran grandes diferencias. Veamos, el tamaño grande obliga a dibujar más detalles para evitar verse un dibujo "vacío", pues al ser mayores los espácios entre líneas o perfiles, crean una impresión de espacio vacío, y eso en determinados dibujos lo afea tras la aparencia de no estar acabados de dibujar o de pintar. Es como para el paladar una comida pasada o falta de sal. MARVELMANÍA: ¿Hasta qué momento estuviste colaborando con Vértice? LÓPEZ ESPÍ: Hasta que cerró y después se convirtiera en Surco. MARVELMANÍA: ¿Qué personaje Marvel te gustaba dibujar más, y cuál es la portada Marvel que realizaste para Vértice que más te gusta? LÓPEZ ESPÍ: ¡Dios mío! Es la pregunta a la que siempre temo por ser la más dificil de responder. No tuve preferencias, dependía siempre de los temas más que del personaje, otras veces del estado de ánimo. Coincidir la realización de una portada del Dr. Extraño cuando te habían opuesto un multa de tráfico, era lo peor que me podía pasar. También es muy difícil responderte cuál recuerdo que me gustó más dibujar despues de haber realizado más de dos mil (2.000) portadas en general solamente para Vértice. MARVELMANÍA: ¿Cuál ha sido tu actividad desde el final de la relación con la publicación de los cómics Marvel en España? Y conjuntamente con la dirección de la misma y participación en ella, estuve desarrollando los cuatro tomos de cómic editados de Extrahumans. MARVELMANÍA: En el salón del Cómic de Barcelona vas a presentar "Rayser, Señor de la luz". ¿Qué puedes decirnos de esta obra? ¿Crees que está influenciada por tu labor con los personajes Marvel? LÓPEZ ESPÍ: ¡Sí, claro! Stan Lee dejó su huella en mi pasado. Acostumbrado a sus personajes, me vi empujado a usar el mismo procedimiento de aventuras de fantasía. Lo que no he hecho en Rayser ha sido imitar el género literario de la mitología usada en Marvel. No voy a negar su gran parecido a los superhéroes de Marvel, pero creo estar disculpado en usar sus métodos porque me pasé muchos años ilustrando las portadas de esa naturaleza de ciencia-ficción fantasiosa. Sin inclinarme por ninguna de sus obras me contagié de su espíritu y en Rayser vi la oportunidad de aportar un nuevo argumento dedicado al tema de los poderes sobrehumanos. MARVELMANÍA: Para finalizar, recordad que Rafael López Espí estará presente en el Salón del Cómic de Barcelona, donde firmará ejemplares del cómic que acaba de publicar Panini y, por supuesto, hará dibujos para aquellos afortunados que puedan pasarse por el stand de la editorial catalana. |