| Lo mejor del mes (diciembre 2009) |
| Por Agustín Mansilla Gómez | ||||||||||||||||||
| jueves, 03 de diciembre de 2009 | ||||||||||||||||||
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Hemos llegado al último mes del año, y aprovechamos la ocasión para presentaros a un nuevo colaborador: Fer1980, de miscomis.blogspot.com. Con respecto a las recomendaciones del mes de diciembre, en esta ocasión tenemos un claro ganador, y por aplastante mayoría. Se trata de La Tumba de Drácula 1, con 6 votos.
Absence (absencito.blogspot.com): La Tumba de Drácula 1 Con la irrupción de la productora británica Hammer (aunque no sólo ella) el terror de género y los monstruos clásicos vivieron una segunda juventud en forma de auténtica explosión pop. La Casa de las Ideas también se sumó a la ola y de sus tebeos de horror sin duda el más recordado es, precisamente, La Tumba de Drácula. No me extraña: es una genuina obra maestra del horror seriado y el pastiche popular (y despojen del termino pastiche cualquier deje peyorativo: los hay muy dignos y este es un ejemplo). Parte crucial es la presencia de un Gene Colan superlativo que parece disfrutar con los castillos, las brumas, los colmillos, las estacas y, sobre todo, dibujando un conde Drácula fiero y salvaje como pocas veces se ha visto. Por su parte, la historia no sufre demasiado el inicial paseo de guionistas (Conway, Goodwin) y con la llegada de Marv Wolfman gana enteros mientras va conformando un espectacular equipo de cazadores de vampiros: descendientes del mismo Conde, de Van Helsing o de Mina Harker a los que sumar un personaje tan fascinante como Blade (pura Blaxploitation, por ahondar en lo del pastiche pop que mentaba antes). Por aparecer, aparece hasta el Hombre Lobo, rememorando los monster mash con los que la Universal prosiguió sus series dedicadas a los monstruos clásicos en los 40s. El carácter seriado y la necesidad de seguir desarrollando la historia produce originales hallazgos, ideas y tramas que convierten La Tumba de Dracula en lectura obligada para todo vampirólogo de pro. Y la cosa no hace más que mejorar. Álvaro Pons (lacarceldepapel.com): La Tumba de Drácula 1 En los 70, Marvel se vio desbancada por el auge de las revistas de género de Warren. Con bastante acierto, el editor americano recuperó y modernizó el espíritu de la EC con un nutrido grupo de extraordinarios artistas (muchos de ellos españoles), creando cabeceras míticas como Creepy o Eerie. Un cambio de gustos del público al que las grandes del género de superhéroes contraatacaron con sus propias iniciativas, transformando a los personajes clásicos del terror en particulares versiones superheroicas. De todas, sin duda, la más sugerente fue el Drácula de Marv Wolfman y Gene Colan. Pese a que los guiones suenan hoy ingenuos (cuando no, muchas veces, tan ridículos como enfrentar a Silver Surfer con el Príncipe de las Tinieblas), el soberbio arte de Colan consiguió que la atmósfera transmitida fuera suficiente para que los tebeos del vampiro marvelizado tuvieran un especial y único atractivo. Vale la pena perderse por las páginas de misteriosas brumas y afilados colmillos que creó el dibujante. Celestino J. López (marvelmania.es): Los Nuevos Vengadores 48Uno de los personajes de Marvel a los que más cariño le tengo es el Doctor Extraño. Sus absolutamente delirantes historias de los años 60 casi no tienen parangón en los 40 años que han pasado desde el desparrame imaginativo de Steve Ditko, aunque sus revisiones posteriores fueron demsaido desiguales. Porque Extraño no es un superhéroe, sino un mago, un hechicero. Y no cualquiera, sino el Hechicero Supremo. Aunque ya no lo será más. Por eso, cuando se avanzó que se iba a buscar un sustituto para Extraño, empecé a pensar qué otros personajes de Marvel podrían llevar el peso de esa responsabilidad. Bendis hizo lo mismo, por cierto, y lo que comienza en el número de este mes de Los Nuevos Vengadores es la respuesta a esa pregunta. Una elección que sorprenderá a más de uno, por cierto. Afortunadamente, el hecho de no llevar el manto de manto de ser el mago más importante del Universo Marvel no aleja a Extraño de sus siempre demasiado escasas apariciones en los cómics, y acaba de empezar a serializarse una serie en EEUU que -con suerte- veremos a finales del año que viene por aquí. El Tío Berni (entrecomics.com): La Tumba de Drácula 1 Elegir un tebeo de Panini para recomendar este mes es de lo más sencillo. Puede que peque de injusto con la producción actual de Marvel, pero creo que ningún otro tebeo de la Casa de las Ideas publicado este mes en España alcanza ni de lejos las cotas de calidad del denso tomo dedicado a los cómics de los años 70 protagonizados por el Príncipe de las Tinieblas. Y es que estamos hablando de una época dorada para la editorial dirigida por Stan Lee que en un momento de auge del terror decide apostar -arriesgadamente- a la carta más alta y dedicar una colección al mismísimo Drácula. Marv Wolfman se las arregla bastante bien para mantener a su personaje principal entre la maldad absoluta que se le presupone al vampiro y ciertos códigos morales que lo hacen un poco menos odioso y un poco más cercano. La galería de secundarios tampoco tiene desperdicio, y todo ello queda perfectamente redondeado por el dibujo de Gene Colan, sin duda el artista más apto en aquel momento para ser el dibujante de la colección. Su gusto por los encuadres imposibles, por la acción frenética, por los ambientes oscuros y opresivos, son poco menos que el elemento definitorio de la serie y uno de los mejores trabajos de un autor ya de por sí interesante. Se puede argüir que originalmente estas historias se publicaron en color, pero tengo la impresión de que Colan siempre pensó en blanco y negro a la hora de diseñar sus páginas y que a pesar de que evidentemente hay una merma en relación con los cuadernillos originales, esta edición es lo suficientemente atractiva por su relación calidad/precio/cantidad como para ser una apuesta segura. Si a todo esto sumamos las aportaciones, como si de entremeses se tratase, de otros autores como Gerry Conway, Archie Goodwin, Gardner Fox, Neal Adams, John Buscema y Mike Plogg, el resultado no puede ser otro que un festín para el amante de los cómics. Eme A (dreamers.com/emea/): Capitán Britania y el MI-13 3Hay dos tipos de coleccionistas de superhéroes: los que llevan sus series al día, comprando los ejemplares al ritmo al que salen, y los que esperan a que una serie/saga/etapa esté terminada antes de comprarla de un tirón. Esta recomendación se dirige especialmente a ese segundo grupo, porque con este tercer tomo se completa la publicación por parte de Panini de una de las series más interesantes que ha parido Marvel en los últimos tiempos: Capitán Britania y el MI-13. La palabra clave de esta colección es MAGIA. Magia porque la serie establece a Inglaterra como el epicentro de la magia del planeta, y al grupo de Britania y Wisdom como su línea de defensa ante lo sobrenatural. Hadas, vampiros, Beatles alienígenas, otras dimensiones... todo cabe en esta imaginativa serie con el más puro sabor británico. Y magia también porque eso es lo que consiguen hacer Paul (Doctor Who) Cornell y Leonard Kirk con este tebeo, que mereció mejor suerte en los puestos de venta. ¿Se trataba de una serie demasiado sofisticada para el estándar del mercado estadounidense? ¿Quizá hubiera corrido mejor suerte de haberse llamado New New New Excalibur? ¡Léela y descúbrelo tú mismo! Julián M. Clemente (Editor Marvel de Panini Cómics): La Tumba de Drácula 1 En momentos en los que está tan desvirtuado el concepto del vampiro auténtico, literario o cinematográfico, del que nos enamoramos por su condición de depredador y de fuerza de una naturaleza oscura, de bestia difícil de vencer, pero no imposible, de figura misteriosa, atrayente y sensual, es hora de revisitar, o quizás de descubrir, una obra capital, quizás el mejor cómic de terror jamás creado: La Tumba de Drácula. Concebido en un momento en que la flexibilización de la censura permitía a Marvel introducir auténticos chupasangres en sus cómics, el Drácula de la Casa de las Ideas es heredero directo y sin edulcorantes del concebido por Bram Stoker en su novela. Marv Wolfman y Gene Colan toman a ese icono y lo hacen suyo, lo convierten en el protagonista de la historia, y también en un villano que nos cae bien y nos aterroriza al mismo tiempo, que sentimos eterno precisamente porque está sacado fuera de la época en la que le enmarcó Stoker y ensartado en nuestro mundo moderno; un Drácula al que combaten un puñado de personajes impagables, algunos herederos también de la novela (son descendientes de los que combatieron a Drácula en el pasado o incluso pertenecen a la línea de sangre del propio conde), otros completamente nuevos, como Hannibal King y Blade, capaces de instalarse de lleno en el Universo Marvel e incluso de generar sus propias franquicias cinematográficas. La tumba de Drácula es una obra maestra que merece ser leída ayer, hoy y mañana. Un cómic que ha pervivido increíblemente bien al paso de las décadas, y un relato que disfrutar y con el que estremecerse antes de apagar la luz, por mucho que luego sea capaz de meterse en nuestras peores, y más exquisitas, pesadillas. Miquel Masvidal (astelcomics.com): La Tumba de Drácula 1 El mejor comic del mes, por cantidad, calidad, y obligatoriedad es sin duda el Essential (modificado) de la Tumba de Dracula. 560 páginas por apenas 20 euros. Si, ya sabemos que este material lo publicó Planeta hace apenas 7 años en su Biblioteca Grandes del Cómic, pero es tiempo más que suficiente para atraer a una nueva generación, (sobretodo a los seguidores de la saga Crepúsculo) animar a los que aún no han probado un clásico excelente de la mano de Marv Wolfman, Gene Colan y Tom Palmer. Y como no para tentar a los poseedores de la antigua edición con este formato. La única pega que tiene este esplendido tomo es la amenaza/advertencia/consejo de amigo por parte de Panini de o te lo compras o no sacamos más material de este tipo porque es perfectamente lógico y comprensible que si las ventas no acompañan no se va a seguir con esta línea, al menos en X tiempo, siendo X muuuuuucho tiempo. Así que ya lo sabéis, a pesar de que tengáis otros planes navideños, tenéis que hacer un agujero para comprar ahora este tomo, rompiendo la norma de ponerlo en la lista de futuribles y pillándolo en otro momento. No, este es un caso de hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes, es un caso de actúa y cómpralo si de verdad te interesa, no lo aparques, porque la línea depende de los resultados de este pionero. Así que podéis modificar el orden de compra y poner este título el primero de la lista sin ningún miedo, el resto de tomos del mes no se moverán de su sitio y apenas se verán afectados si modificáis vuestro orden de compras, Capitán Britania, Vengadores / Invasores ya no tienen continuidad por lo que sus ventas de diciembre no importan en el cómputo global. Skaar, X-Men, Spider-man Noir y demás saldrán adelante sin dudarlo, y los Marvel Deluxe buscan otros mercados y son una inversión a largo plazo. Por lo que ha llegado el momento de comprar calculando los efectos y la opción que más nos beneficia a todos, es demostrarle a Panini que este material tienes salida y por lo tanto tiene que tener continuidad. Pensad a partir de aquí todo lo que puede venir a continuación, y veréis que vale la pena el esfuerzo: Defensores, Luke Cage y Puño de Hierro, Hombre Lobo, Killraven, Silver Surfer, Super Villain Team-up, y un largo etc . De vosotros depende apoyar la línea clásica o llorarla eternamente. ¿Alguien ha dicho Masterworks? Són el ejemplo más claro, pero bueno si al final los números no salen siempre nos quedarán las versiones originales. Fer1980 (miscomis.blogspot.com): La Tumba de Drácula 1 Corrían los años 70, tras la explosión creativa de los 60, y ante la inestabilidad que durante tantos años había presidido la industria del comic, la por entonces conocida como Casa de las Ideas (hace tiempo que Marvel ha dejado de ser digna de tal apelativo), buscaba seguir en la onda de un éxito puesto en entredicho por el cierre de colecciones como X-Men o Silver Surfer por dos vías: la consolidación de su cada vez más rico y complejo universo superheroico, y el lanzamiento de diferentes productos, que pegados a las modas de la época permitiesen a la editorial diversificar su catalogo y con ello su público. De esa diversificación salieron comics de la talla de Sang Chi, Masters of Kung Fu (siguiendo la moda de las artes marciales), Poweman (claro exponente de la blaxpolitation) o esta Tumba de Drácula que ahora nos ocupa. Siguiendo el hilo de la argumentación que defendía antes, la Tumba de Drácula surgía al albur de del éxito de las películas de terror que la década de los 70 vivió con profusión, esto no le diferenciaría de productos que, aunque objetivamente interesantes (Werewolf by Night, Frankestein...) no llegarían a ser considerados clásicos, sin embargo la Tumba de Drácula, si alcanzaría tal consideración; el motivo de su transcendencia de su catalogación como obra de casi de culto tiene dos nombres propios: Marv Wolfman y Gene Colan, el primero no llegaría hasta el número 7 de la colección, colección de la que pronto pasaría a ser editor-guionista con un poder y una libertad casi absolutas, el segundo maestro de las luces y las sombras (sigo pensando que su trabajo funciona aún mejor en blanco y negro), excepcional narrador y uno de los mejores "creadores de atmósferas" del medio. Juntos (con la inestimable ayuda de Tom Palmer un grande las tintas que formaría un equipo imbatible junto a Colan), crearía un comic maravilloso, una obra protagonizada por un villano que sin embargo duro 70 entregas, integrado con sutilidad e inteligencia en pleno Universo Marvel (los autores, conscientes de que Drácula en un mundo de gente que lanza, rayos por los ojos, vuela o tiene supervelocidad, pierde gran parte de su atractivo, diversificaron su integración en el Universo Marvel a momentos puntuales, lo que hacía que estos fueran incluso mejore recibidos), en las páginas de la Tumba de Drácula veríamos nacer al implacable (y cinematográfico) cazador de vampiros Blade, asistiríamos a la sempiterna búsqueda de poder de Drácula y tendríamos la oportunidad de leer un comic cargado de fuerza y emoción, una obra que transmite calidad en todas sus viñetas. Ahora, Panini recupera los primeros números de la serie en lo que es su primer Essential, una edición a tamaño comic book y en blanco y negro (que tanto favorece a Colan), que pide a gritos su continuidad (que es lo que realmente demostrará si este nuevo formato adquiere carta de naturaleza o es solo una boutade) y que supone una oportunidad de oro para aquellos que todavía no ha catado este obra, no la desaprovechen. |
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