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El Gran Retorno Cósmico
Por Raimon Fonseca   
viernes, 06 de febrero de 2009

[Publicado originalmente en Marvel Gold. Thanos: La Saga del Infinito 1.]

00001.jpgMarvel Comics Group entró con fuerza en los años 70. A pesar de haber gozado de un éxito cada vez más importante durante la década anterior, Stan Lee tenía claro que no podían (ni debían) dormirse en los laureles. Así es que no tardó en potenciar todas las facetas de las editorial (formatos, colecciones, temáticas, etc.) para afrontar con garantías la nueva etapa que estaba comenzando.

De forma paralela, el Bullpen de Marvel recibió a toda una nueva generación de autores que acabarían siendo los que definirían, en gran parte, los nuevos títulos lanzados por la editorial en los años 70. Algunos de los autores que llegaron a La Casa de las Ideas en aquellos tiempos fueron: Steve Englehart, Allen Milgrom, Dave Cockrum, Mike Friedrich, Jim Starlin, Alan Weiss o Frank Brunner. Pero esta generación tenía características que la hicieron especial desde el primer momento. En primer lugar porque era la primera que llegaba al mundo del cómic USA en el transcurso de varias décadas. Y en segundo lugar (y esto es más importante), porque era un grupo de futuros profesionales cuyo máximo objetivo en la vida era ser autores de comic-book.

Uno de los nombres más relevantes de la generación que nos ocupa fue Jim Starlin, un joven que había logrado entrar a trabajar en la redacción de Marvel como ayudante del Director Artístico (que en aquel momento era Frank Giacoia). Su trabajo se centraba en realizar los bocetos de las portadas que posteriormente eran terminadas (generalmente) por los dibujantes de las respectivas colecciones. Sin embargo, Starlin no estaba muy cómodo en este puesto. Su gran ilusión era escribir y dibujar cómics. Así que, en cuanto podía, se hacía cargo de alguna cosa (números concretos o tareas similares). El gran momento llegó cuando su amigo Mike Friedrich le comentó que necesitaba ideas para Iron Man. Jim Starlin no se lo pensó y, desde el primer momento, decidió poner toda la carne en el asador. El resultado fue el nº 55 del vengador dorado, un cómic realmente histórico donde fueron presentados gran cantidad de nuevos personajes; algo parecido a una constelación de héroes y villanos que darían mucho que hablar en el futuro. Fueron los siguientes: Mentor, Eros, Thanos, Drax el Destructor, Cronos y los Hermanos Sangre.

thanos_400.jpgDe todos los personajes que fueron presentados en el citado cómic de Iron Man, uno destacó rápidamente por encima de los demás. Era Thanos, un ser pétreo, originario de Titán (satélite de Saturno) que era hijo de Mentor y hermano de Eros. Otro de los personajes que también llamó la atención fue Drax el Destructor (presente desde la primera página de aquel cómic), cuyo gran objetivo en la vida era la destrucción de Thanos. De esta forma, Jim Starlin nos presentaba una serie de personajes entre los que encontrábamos dos de ellos fuertemente vinculados (y mostrando una especie de equilibrio macabro). Por cierto, a la hora de crear a Drax el Destructor, Starlin se había basado en otro personaje conocido con el nombre de Dr. Weird, creado por Howard Keltner, y del que él mismo había escrito y dibujado algunas historias publicadas en un fanzine del mismo título.

Sin embargo, la aventura de Jim Starlin en Iron Man acabó casi antes de empezar. Cuando Stan Lee leyó la siguiente historia (publicada en el 56),
su reacción fue contundente: "¡Esto es terrible!". Ni que decir tiene que Lee optó por quitar a Starlin de Iron Man, quien a punto estuvo de quedarse "en paro". Pero Roy Thomas había sido uno de los integrantes del Bullpen que encontró interesante el trabajo de aquel prometedor novato. Así que habló con él para darle una nueva oportunidad. ¿Qué tal la colección del personaje que tenía el nombre de la propia editorial? ¿Qué tal Captain Marvel?

Jim Starlin no se lo pensó dos veces y rápidamente se dispuso a desarrollar las ideas que había planteado en el nº 55 de Iron Man.  Ya es su primer número de Captain Marvel (el 25) comenzó lo que se bautizó como la Guerra de Thanos, un conflicto a nivel cósmico donde se descubrió que el Titán loco era el gran adorador de la Muerte y que haría cualquier cosa para conseguir su amor de ésta.

thanos.jpgBien se puede decir que, en este caso, a la segunda fue la vencida. En los pocos números que Jim Starlin escribió y dibujó para Captain Marvel (diez, para ser exactos), demostró que era capaz de ofrecer sagas cósmicas de una magnitud colosal, perfectamente equiparables a las que Stan Lee y Jack Kirby habían realizado en Fantastic Four y The Mighty Thor. Pero en lugar de continuar en el mismo título, decidió interesarse por Adam Warlock, otro personaje cósmico (creado por Lee y Kirby) cuya colección no se publicaba desde hacía algún tiempo. Primero en Strange Tales y, posteriormente, en la continuación editorial de Warlock, Starlin volvió a ofrecernos el esperado retorno de Thanos. Pero en esta ocasión, todo fue mucho más grandilocuente (por increíble que esto pueda parecer). Tras un enfrentamiento en el que participaron: Adam Warlock, el Capitán Marvel, La Cosa, Spiderman y Los Vengadores, todo pareció quedar definitivamente finiquitado. En la esperada conclusión de esta nueva guerra a gran escala (publicada en el Anual nº 2 de Marvel Two-In-One), Thanos quedó petrificado (y supuestamente muerto), aunque para ello tuvo que perder la vida el propio Warlock.

Sin duda, estas líneas argumentales convirtieron a Jim Starlin en uno de los autores más y mejor reconocidos del mundo del cómic, tanto en USA como aquí en España. De hecho se convirtieron en la base de futuros trabajos como Dreadstar, el título de Epic aparecido en los ochenta, propiedad de Starlin. No es de extrañar, por tanto, que Jim Shooter (el por entonces Editor-en-Jefe) le llamara para pedirle la realización de la primera Novela Gráfica de la Casa de las Ideas (aparecida en 1982), en la que... debía matar al Capitán Marvel. Sin embargo, este trabajo resultó ser una especie de terapia para su autor, quien había perdido a su padre como consecuencia de un cáncer. En todo caso, el éxito de esta Novela Gráfica selló definitivamente su fama de "matador" de personajes. De ahí que fuera conocido por muchos lectores y profesionales como Míster Muerte. Pero como suele pasar, hay cosas que cambian...

ss35.gifResulta que Marvel decidió lanzar, en 1987, la esperada colección de Silver Surfer (el otro gran héroe cósmico). El título fue escrito por Steve Englehart y dibujado por Rom Lim durante el resto de la década. Pero tras la marcha del guionista, era necesario encontrar un sucesor que estuviera a la altura de las circunstancias. Fue entonces cuando se conoció la noticia: Jim Starlin volvía a Marvel para encargarse de Silver Surfer a partir del nº 34. Con su rapidez habitual, el escritor que nos había ofrecido algunas de las sagas cósmicas más importantes de la historia, decidió acabar con su fama de Míster Muerte de un plumazo, planteando el renacimiento de sus estimados personajes, con el fin de establecer las bases de una línea argumental de proporciones nunca vistas hasta entonces.

Este volumen incluye los cinco primeros números escritos por Jim Starlin para Silver Surfer. En ellos tendréis ocasión se ser testigos del retorno de Thanos (aunque no será el único). Pero en esta ocasión se trata probablemente del renacimiento menos discutido de la historia de Marvel. Teniendo en cuenta la gran vinculación existente entre el Titán loco y la Muerte, es obvio que lo ocurrido en estos números tiene toda la lógica del mundo.

En definitiva, Jim Starlin no sólo estuvo a la altura de las circunstancias en su retorno a la Casa de las Ideas (de 1989), sino que superó las expectativas más optimistas. Un nuevo capítulo en la vertiente cósmica del Universo Marvel acababa de iniciarse...